Cómo detener la falta de motivación antes de que comience

Una de las partes más frustrantes del trabajo de un docente es lidiar con la actitud de indiferencia y la falta de motivación de sus estudiantes. Frases como “no me importa” o “y a mí qué” afectan a algunos alumnos e incluso a veces a toda una clase que se muestra apática y desmotivada.

La apatía académica puede ser un problema complicado de resolver e ignorarlo conduce a un aumento de los problemas de comportamiento. Soluciones como gritar, sermonear o castigar rara vez motivan o mejoran el comportamiento. De modo que para evitar tener tu aula llena de estudiantes distraídos, aburridos y desconectados, esta web de Pearson ofrece algunas estrategias para aumentar la motivación.

Estrategias frente a la falta de motivación

Por medio de las palabras

– Mantén una actitud positiva y evitar humillaciones y comentarios negativos.

– Utilice los nombres de tus alumnos y lo que sepas sobre ellos para enseñar conceptos y conectarse con ellos. Esto les permite saber que estás interesado en ellos y escuchas la información que comparten contigo.

– Muestra entusiasmo cuando enseñes. Avisa a los estudiantes cuando un concepto es especialmente desafiante y requiere mucha atención.

– Explica “por qué” la información que aprenden es importante para el aprendizaje futuro y su aplicación a la vida real.

A través de acciones

– Camina mientras das clase. Cuanto más cerca estés de los estudiantes, más atentos estarán.

– Comienza cada día con una actividad que llame su atención: acertijos, campanadas, charlas en círculo, etc.

– Involucra a los estudiantes en la enseñanza con oportunidades para reformular, ilustrar, representar roles, etc.

– Fomenta las respuestas grupales, como el pulgar hacia arriba para estar de acuerdo, el pulgar hacia abajo para estar en desacuerdo o el número de dedos levantados para indicar el nivel de acuerdo.

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