¿Qué se entiende cuando hablamos de empleabilidad?

La suma del aumento de la longevidad con el vertiginoso ritmo de los avances tecnológicos hace que las habilidades y conocimientos adquiridos durante la época de formación o los títulos académicos obtenidos a los 20 años no sean suficientes para el éxito a largo plazo en el mundo profesional de hoy y la potencial empleabilidad de las personas.

Un contexto, además, en el que la sociedad se enfrenta a la globalización, a nuevos desafíos sociales, económicos y ambientales, además de al envejecimiento de la población y a una creciente desigualdad e incertidumbre política. Y en el que empresas de todo el mundo no logran encontrar candidatos con las habilidades necesarias para los roles anunciados en algunas de sus vacantes de empleo.

Para entender mejor esta situación, la empresa educativa Pearson se ha propuesto explorar el impacto de estos factores en el trabajo y la educación. De modo que a través de la investigación Future of Skills, realizada en colaboración con Nesta y Oxford Martin School, han descubierto que lejos de los titulares pesimistas sobre robots que ocupan nuestros trabajos, son precisamente las cosas que nos hacen humanos las que nos dan más potencial para conseguir empleo.

En términos generales, las habilidades más demandadas en el futuro encajan en tres categorías:

  1. Enseñanza y aprendizaje, de uno mismo y de los demás.
  2. Entender los sistemas, ya sean relaciones humanas o la interfaz entre humanos y máquinas.
  3. Creatividad, entendida como la originalidad y la capacidad para generar ideas.

Reconfigurar los roles de trabajo y repensar la educación

Los títulos de los puestos de trabajo que tenemos o las industrias en las que trabajamos probablemente no sean muy diferentes de los que reconoceríamos hoy dentro de unos años. Sin embargo, sí requerirán nuevas habilidades para tener éxito en esos roles, ya que la inteligencia artificial y la automatización optimizan cada día más la productividad.

Además, ningún trabajo concreto será el destino final de un trabajador, sino que las personas trabajarán independientemente y diversificarán el trabajo que realizan. En la nueva economía del talento, se asignará un mayor valor a lo que se aprende hoy que a un título obtenido en la Universidad o en la escuela.

Lo que esto significa, subraya el estudio, es que se tiene la oportunidad de reconfigurar los roles de trabajo y repensar la educación, pues mantener carreras requerirá toda una vida de aprendizaje de nuevos conocimientos y habilidades.

¿Qué fomenta la empleabilidad de las personas?

Comprender cuáles son esas habilidades es el primer paso. Pearson ha identificado cuatro áreas que conforman la empleabilidad, basadas en investigaciones con empleadores, educadores y estudiantes. Las personas necesitan desarrollar habilidades y competencias en cada área, pero la etapa en la que se encuentran en su vida determinará en qué áreas enfocarse más.

Por un lado están las competencias de productividad, que son habilidades y conocimientos que hacen que las personas sean productivas en el lugar de trabajo

COMPETENCIAS ACADÉMICAS BÁSICAS

Una base sólida de alfabetización, aritmética y fluidez digital son esenciales. Independientemente del campo profesional o de la educación recibida. Se encontrarán pocas oportunidades laborales sin estas competencias.

COMPETENCIAS OCUPACIONALES

Las competencias ocupacionales se han vuelto tan importantes como las habilidades académicas básicas tradicionales. Son habilidades relacionadas con un trabajo específico, como conocimientos de enfermería si quieres ser enfermero/a o codificación si quieres ser programador/a. En algunos países, el inglés también es crucial para ciertas ocupaciones e incluso mejora el potencial de una persona para obtener empleo.

CAPACIDADES PERSONALES Y SOCIALES

También conocidas como “habilidades del siglo XXI”. Son capacidades que comenzamos a aprender a una edad temprana y continuamos mejorando a lo largo de nuestras carreras. Algunos ejemplos son: pensamiento crítico y creatividad; comunicación; colaboración; autogestión; responsabilidad social; y liderazgo.

Por otro lado están las competencias transitorias, que permiten a las personas obtener empleo y progresar en sus trabajos.

CONOCIMIENTO PROFESIONAL Y HABILIDADES DE TRANSICIÓN

Estas son las habilidades que los alumnos necesitan para la transición entre los ámbitos educativo y profesional. Por ejemplo: cómo mostrar sus credenciales y logros de la mejor manera, cómo promocionarse y cómo gestionar su presencia personal y profesional en las redes sociales.

Investigación Future of Skills de Pearson

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