Mitos y realidades de las entrevistas de trabajo

Puede que pienses que lo que hace diferentes a quienes tienen éxito en las entrevistas de trabajo es que se venden de forma muy agresiva; que disponen siempre de respuestas perfectas; que son capaces de resumir su carrera profesional en tres minutos; o que sientas que están mejor educados, tienen una mente mejor articulada o son más elegantes que tú. Pues todo es completamente falso.

A continuación repasaremos los Mitos y realidades de las entrevistas de trabajo, un texto que forma parte del capítulo 1 de Cómo triunfar en las entrevistas de trabajo, una de las novedades de los libros profesionales de Pearsonque ya puedes pedir en tu librería habitual, proporcionando el ISBN 9788415552109, o comprar desde casa en PearsonAmazonFnacLibrerías L o Casa del Libro.

Mitos y realidades de las entrevistas de trabajo

Quien se lleva el puesto es la gente agresiva.

Esto puede ser cierto en aquellos puesto de trabajo en los que la agresividad esté ligada al rendimiento, como por ejemplo en los puestos de carácter comercial, pero lo más común es que la cosa sea al revés.

El saber hacer una buena entrevista es un don con el que se nace, no algo que se aprende.

Díselo a todas esas personas que a lo largo de este año han aprendido a ser entrevistadas.

Nunca sabes qué es lo que va a pasar en una entrevista.

Con la preparación y el estado mental adecuados, puedes predecir tres de cada cuatro preguntas que se vayan a plantear. También tendrás una mayor probabilidad de responder adecuadamente a las preguntas inesperadas si dedicas tiempo a prepararte para lo inesperado.

La preparación no puede transformar a un entrevistado mediocre en un actor de primera fila.

Si se los aplica en las áreas correctas, los pequeños cambios pueden representar una gran diferencia.

Es cuestión de números –lo que hace falta es sufrir decenas y decenas de entrevistas sin sentido.

Todo lo que hagas para mejorar tu capacidad como entrevistado hará aumentar tu probabilidad de éxito y acortará la carrera de obstáculos.

Necesitas aprender de memoria una serie de buenas respuestas.

No es así, pero sí que tienes que tener preparado una serie de cortas alocuciones y saber perfectamente a dónde te lleva cada una de ellas antes de comenzar.

Los entrevistadores van improvisando sobre la marcha –todo es impredecible.

En ocasiones te sorprenderán con preguntas inesperadas, pero la mayoría de los candidatos que dicen que no pudieron entender las preguntas es porque no habían invertido el tiempo suficiente en tratar de entender lo que está buscando la empresa.

Las personas obtienen el puesto mintiendo en la entrevista.

Aunque los candidatos tienden a sobrevalorar sus capacidades en la documentación que aportan, en una entrevista hace falta mucha más sangre fría para mentir en las respuestas. Ni lo intentes.

Si te muestras apocado y silencioso entonces es que no lo has hecho bien.

Las empresas buscan gente que sea capaz de hacer el trabajo, no estrellas para el club de la comedia. El poner en evidencia tus capacidades de manera prudente puede funcionar, especialmente si la empresa está buscando a alguien que haga su trabajo sin grandes alharacas.

Sin un título o una cualificación profesional siempre estarás en la parte inferior de la pila.

Muchas personas desarrollan carreras profesionales de gran éxito con solo sus capacidades, conocimientos y características personales. Aprende a mostrar que puedes hacer las mismas cosas que aquellos que tienen un título y que además tú tienes experiencia.

Los resultados de los tests cuentan más que las entrevistas.

Esto no es cierto casi nunca. De hecho, las empresas tienden a ajustar o a ignorar las puntuaciones de los tests, dando a prioridad a los candidatos que “parecen” adecuados.

Las referencias profesionales descubren información confidencial.

Los entrevistadores raramente utilizan las referencias profesionales, y desde luego no les conceden gran importancia.

En la entrevista van a comprobar cada detalle de mi currículum.

Es bastante poco probable. Se centrarán en las áreas que se ajusten claramente al puesto de trabajo y en aquellas que haya un claro desajuste. La entrevista permitirá indagar en detalle en las áreas problemáticas, como por ejemplo, los huecos existentes en el currículum o los proyectos incompletos –así que prepara material de antemano para esas áreas.

La mayoría de las entrevistas hoy en día son una mera formalidad –el candidato apoyado desde el interior de la empresa es quien se va a llevar el puesto.

Esto puede ser cierto, y en ocasiones hay maneras de averiguarlo de antemano; sin embargo, las empresas también están abiertas a la incorporación de nuevos talentos y pueden incluso crear un nuevo puesto para ti.

Nadie es capaz de obtener una imagen correcta en una entrevista.

En una entrevista solo es necesario proporcionar la suficiente información como para obtener el puesto de trabajo.

Los paneles de entrevistadores proporcionan resultados totalmente impredecibles.

Sentarse delante de un panel de entrevistadores puede ser un auténtico dolor de cabeza –consulta el Capítulo 14– pero hay preguntas y comportamientos de los entrevistadores que son perfectamente predecibles.

Todo está relacionado con la personalidad del entrevistado.

Todas las entrevistas sirven para tratar de visualizar cómo trabajarías tú en un contexto concreto y por supuesto que importa lo bien que vayas a encajar en un equipo de trabajo. Sin embargo, lo que haces y lo que sabes también importa.

Si siempre obtienes un “no” por respuesta, lo más probable es que nunca consigas encontrar un trabajo.

Suena como una buena excusa para rendirse. No aceptes como evaluaciones incontestables unos resultados que tienen bastante de aleatorio –mira Capítulos 19 y 20.

Los entrevistadores saben lo que están haciendo.

A veces es cierto y a veces es completamente falso, razón por la cual resulta tan peligroso aceptar las cartas de rechazo como una verdadera indicación de tus capacidades reales.

Una serie repetida de fracasos suele querer decir que te espera una búsqueda muy larga.

O puede querer decir que necesitas reflexionar acerca de tu estrategia. Golpear tu cabeza siempre contra la misma pared y de la misma forma, no es una estrategia a largo plazo muy recomendable.

Lo único que importa es a quién conozcas –la entrevista es una mera formalidad.

Las empresas tienden a preferir a los candidatos de los que han oído hablar, pero también sienten curiosidad por los talentos que puede haber por ahí fuera aún por descubrir. Parte de tu trabajo consiste en establecer rápidamente una relación, para que empiecen a conocerte.

Cómo triunfar en las entrevistas de trabajo es una de nuestras novedades en libros profesionales. Un manual que te mostrará las técnicas para ser capaz de mirar más allá del anuncio y saber lo que la empresa busca realmente; enfrentarte a todo tipo de entrevistas y preguntas; y destacar entre todos los candidatos. Un libro que ya puedes pedir en tu librería habitual, proporcionando el ISBN 9788415552109, o comprar desde casa en PearsonAmazon, Fnac, Librerías L o Casa del Libro.

Artículo elaborado por Manuel Caro