¿Prohibido saltar desde la barandilla? Entonces… ¡salta!

La pregunta no es si seremos extremistas, sino qué tipo de extremistas seremos... La nación y el mundo necesitan desesperadamente extremistas creativos”, Martin Luther King Jr.

El mundo necesita herejes, personas que no están cómodas con el statu quo. Quizá le hayan engañado para que crea que los herejes desaparecieron después de quela Iglesia(y particularmentela Iglesia Católica) perdiera su papel de guardián de la verdad eterna. Pero el hecho es que, actualmente, necesitamos a los herejes más que nunca, y que hoy en día existen muchas más iglesias y ortodoxias que desafiar mediante el pensamiento herético.

Actualmente, se nos pide que aceptemos una serie de cosas sobre la economía de mercado como si fuesen el evangelio, se supone que todo el mundo acepta que la “creatividad” y la “innovación” son cosas evidentemente positivas, y se nos exige que nos embarquemos en un proceso continuo de cambio, como si el cambio hubiese sido postulado como una ley de la naturaleza. Cuestionar la innovación o el cambio no enfurece a las personas, las confunde, ya que las viejas verdades se han convertido en algo más difuso y se encuentran más arraigadas en la ideología general de la sociedad. La necesidad de herejes modernos es enorme, no solo porque los herejes son agentes del progreso, sino también porque nos hemos engañado a nosotros  mismos, haciéndonos creer que vivimos tiempos más críticos de lo que realmente son.

Líderes herejes

Al mismo tiempo, esta es una época excelente para los herejes. Durantela EdadMedia, una forma suave de castigo para las manifestaciones menos graves de herejía podía ser pasar un tiempo prolongado en prisión, o el destierro. Cuestionarse los dogmas más en serio podía rápidamente llevar a la tortura o la muerte. Hoy en día, las autoridades tienden a ser un poco más tolerantes. Cuando visito grandes empresas y asisto a convenciones, planteando preguntas acerca de las cuestiones sobre nociones de creatividad e innovación, la peor acogida que he tenido ha sido la confusión y el escepticismo. Incluso entonces, la respuesta siempre ha sido gentil.

Una de las consecuencias no intencionadas del interés casi religioso de la sociedad contemporánea por la innovación, es que desafiar las creencias se ha convertido en algo mucho más aceptado, incluso si lo que se desafía son las propias ideas sobre creatividad. Y al menos es posible practicar un poco de aikido creativo, utilizando sus artículos de fe en su contra.

Estoy, por tanto, absolutamente convencido de que el mundo necesita muchos más herejes, personas que no acepten las cosas como son, campeones que estén preparados para poner en duda la legitimidad del actual estado de las cosas. Hay tantos conceptos que se presentan como ciertos y definitivos, que las compañías se verán pronto forzadas a contratar herejes profesionales –Director Herético en Jefe– si quieren conservar su negocio. Simplemente piense en la lista de cosas que actualmente se consideran verdades evidentes en el mundo empresarial:

El branding; la globalización; la responsabilidad social corporativa; la emprendeduría y la intraprendeduría; las redes; la gestión verde; el crecimiento; la gestión del cambio; la gestión del conocimiento; la sostenibilidad; la gestión de la cadena de suministros; la emprendeduría social; la innovación administrativa; y así sucesivamente…

Cada una de estas “verdades” necesita sus propios herejes, personas que estén preparadas para atacar aquellas cosas que creemos que son seguras, verdaderas y obvias. No quiero decir que haya que sabotear las cosas, pero como todas las  formas de desarrollo necesitan que seamos capaces de sacrificar algo, debemos estar preparados para recibir golpes durante el camino y para ver cómo los antiguos sistemas son parcialmente desmantelados. No existe ninguna economía sin destrucción, y la creencia de que podemos disponer de verdades inmutables y evidentes sobre la economía únicamente muestra que no se comprende el proceso de desarrollo creativo.

Los herejes no son importantes porque estén más cerca de la verdad que sus detractores más convencionales, sino porque son capaces de desafiar un sistema que se ha vuelto demasiado dogmático. Ellos pueden, en resumen, introducir el tipo de incertidumbre que constituye el fundamento de todas las formas de creación de valor.

Jonas Ridderstråle, uno de los principales gurús en el campo de la gestión expresa esto diciendo que: “Si tratas de controlar las incertidumbres de este mundo, te volverás loco.” Yo quiero llevar esto mucho más allá. ¿Mi lema? Trata de controlar las incertidumbres de este mundo, y sabrás que estás equivocado. No es que no tengamos la capacidad mental para controlar las incertidumbres, sino que lo cierto es que las certidumbres no existen.

Ni siquiera certidumbres sobre la creatividad. Mi motivación para escribir este libro proviene del horror que siento debido a la manera en la que ese concepto que tanto amo se ha convertido en algo domesticado y convencional, por lo que ha terminado muriendo un poquito. Si observamos la Historia y los grandes herejes medievales, como Girolano Savonarola (1452-1498) y Fra Dolcino (1250-1307), aquello que les caracterizaba no era su escepticismo, sino la gran fe que profesaban. En vez de aceptar una versión simplificada y corrupta de lo que ellos creían, estaban preparados para morir en defensa de la naturaleza verdaderamente radical de su fe. Y yo siento algo similar por la creatividad, aunque yo soy un hombre mucho, mucho más débil que ellos –y por tanto, no estoy preparado para convertirme en un mártir defendiendo mis creencias.

Dejando esto de lado, estoy convencido de que el potencial inmenso de la creatividad se está desperdiciando debido a que un ejército de consultores y expertos en motivación la han convertido en una serie de trucos baratos y cortinas de humo. Esta es la razón de que quiera levantar mi voz y defender una creatividad que sea mucho más radical que simplemente una manera de “tener ideas y pensar de forma más libre”.

Este texto pertenece al libro Ideas peligrosas, de Alf Rehn, que se puede comprar en las tiendas online de FnacCasa del Libro y JetLibros.com o hacerte con la versión eBook. Y si te apetece, antes puedes leer aquí el primer capítulo.

Tampoco os perdáis la historia de los tacones y los ingenieros de General Motors que publicamos en el blog.

La historia de los tacones y los ingenieros de General Motors

“Una cosa que las personas encuentran normalmente incómodo son los zapatos de tacón. Y algo que la mayoría de los hombres encuentran absolutamente repugnante es vestirse como una mujer (“¿Qué pensarán otros hombres?”). Esto explica por qué en 2007 General Motors llevó a cabo un proyecto en el que los diseñadores de coches y los ingenieros tenían que hacer exactamente eso. Al tratar de entrar y salir de un coche GM con un vestido y zapatos de tacón, estos ingenieros (casi todos hombres) pudieron aprender mucho acerca de su clientela femenina, pero incluso más acerca de sí mismos. Vestirse como una mujer fue incómodo y un poco repelente, y precisamente por eso se pudieron generar nuevas perspectivas. En vez de simplemente realizar una tormenta de ideas, el cambio de perspectiva permitió desafiar las normas creativas de la organización, poniendo de manifiesto el tipo de soluciones que eran realmente creativas, por oposición a aquellas que eran meramente perezosas. Sí, puede que fuera un ejemplo del conocido refrán “a buenas horas, mangas verdes”, pero aún así hay mucho que aprender de experimentos como éste”.

Máquinas incómodas es uno de los ejemplos que forma parte de Escandalícese y escandalice, un capítulo de Ideas peligrosas (también en eBook), de Alf Rehn, que, entre otros casos, expone esta idea de Mary Sipes, directora de línea de vehículos de General Motors, que entendió que las mujeres representaban un alto porcentaje de sus consumidores y ello exigía rediseñar sus vehículos para facilitarles el acceso.

La obra cuenta cómo nacen las ideas peligrosas y lo duro, pero también efectivo, que puede llegar a ser el pensar peligrosamente. La obra se divide en cuatro partes que van desde el pensamiento cómodo al pensamiento peligroso: pensamiento porque cuestiona nuestra forma habitual de ver las cosas y peligroso porque representa un reto.

Ideas peligrosas se puede comprar en las tiendas online de FnacCasa del Libro y JetLibros.com o hacerte con la versión eBook. Pero si antes deseas leer el primer capítulo puedes descargarlo desde este enlace.

El propio autor de la obra te presenta en este vídeo lo que vas a encontrar en el libro.

Artículo elaborado por Manuel Caro

Antes de leer, considérese advertido

Ideas peligrosas no será tan agradable y encantador como tienden a ser los demás libros sobre creatividad. Le enfurecerá un poco, le contrariará y puede que lo encuentre incómodo y problemático.

Alf Rehn espera que no le resulte tan reconfortante como otros libros que nos prometen que nos harán más creativos a través de una serie de ejercicios alegres y divertidos. Y no es producto de la casualidad.

El asunto es el siguiente: para ser más creativo, necesita que le desafíen y no que le mimen y que el autor se preocupe porque sea feliz. Pero si está seguro y quiere saber más sobre el libro, le invitamos a pasar.

Ideas peligrosas se puede comprar en las tiendas online de FnacCasa del Libro y JetLibros.com o hacerte con la versión eBook. Pero si antes deseas leer el primer capítulo puedes descargarlo desde este enlace.

Eso sí, considérese advertido.

El propio autor del libro le presenta lo que va a encontrarse en este vídeo.