¿Por qué debo elegir formación presencial, a distancia o mixta?

MyLab&MasteringDurante los últimos años se han multiplicado las opciones formativas existentes, hasta el punto de que actualmente existe una oferta universitaria prácticamente a la carta, apta para todo tipo de alumnos, perfiles y situaciones personales. Si eres de los que se está planteando cursar un grado o posgrado en el futuro, estos son los aspectos que debes tener en cuenta para decantarte por una formación presenciala distancia o mixta (en la que se sustentan las plataformas MyLab&Mastering o MyLab en español de Pearson):

Edad del alumno

Se trata de un factor fundamental, ya que del momento en que nacimos dependerá, por regla general, nuestra actual relación con las nuevas tecnologías digitales. En este sentido, las personas que actualmente superan los 40 años suelen decantarse por la educación presencial, porque están acostumbrados a ella y porque en los entornos online pueden llegar a sentirse solos ante el peligro (muy alejados de sus profesores y compañeros).

La situación cambia radicalmente en el caso de los nacido a partir de los 80, la llamada generación millennial. Para ellos, los modelos formativos que requieren del uso de tecnología no suponen un inconveniente, sino una ventaja. Además, son conscientes de que el actual mercado laboral valora como un plus el haberse formado en los entornos online (algo que, curiosamente, hace apenas una década estaba mal visto).

Perfil profesional

Obviamente, nuestra situación personal resulta esencial para elegir un modelo educativo u otro. Partiendo de la base de que la gente que no trabaja suele optar por la formación presencial (lo que resulta hasta cierto punto lógico), la situación es más diversa en el caso de las personas que ya están desempeñando una profesión.

Por ejemplo, la formación online, por su elevada flexibilidad, resulta ideal para quienes pretenden formarse en una disciplina distinta a la suya, ya sea por el deseo de reorientar su carrera profesional o por el mero interés por aprender. Por su parte, quienes buscan perfeccionar o actualizar sus conocimientos en el sector en el que ya están trabajando tienen ante sí dos opciones muy interesantes: de nuevo la online, pero también la mixta (o blended learning), ya que combina las ventajas de la formación a distancia y la presencial.

Estatus laboral y expectativas

Nuestra posición en la empresa en la que trabajamos también influye en la elección de una fórmula educativa u otra. En este sentido, los rangos bajos o intermedios acostumbran a optar por la formación no presencial (fundamentalmente online) para ampliar conocimientos en su tiempo libre. La situación cambia radicalmente en el caso de los perfiles directivos, quienes ven en la formación presencial una forma de escapar de la rutina y, por tanto, de esas llamadas o reuniones que pueden dificultar el aprendizaje de nuevos conocimientos.

Algo similar ocurre con las expectativas del estudiante. Quienes simplemente desean mejorar su curriculum u obtener la titulación relacionada con el puesto profesional que ya vienen desempeñando desde hace tiempo (algo bastante habitual) elegirán, por regla general, la formación online. Sin embargo, las personas con puestos de gran responsabilidad seguirán optando por un modelo presencial, que favorece las tareas de liderazgo y, sobre todo, permite realizar contactos con otros profesionales de su mismo estatus (es decir, hacer networking).

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