Las marcas nacieron hace cientos de años

Hoy en ‘Opiniones que  inspiran': Ignacio Ochoa, autor de Esto tiene buena pinta

“Cuando a partir de finales del siglo XIX las empresas comenzaron a ser conocidas por una gran mayoría a través de sus marcas corporativas (nombre de la empresa) o comerciales (nombre de los productos o servicios que una empresa produce) se comenzó a fraguar la idea de que las marcas eran un invento de la era industrial.

Realmente no es así.

Lo que, no en su totalidad pero sí en gran medida, es un invento del siglo XIX es la capacidad de producción para poner muchos más productos al alcance de más personas de variadas clases sociales. Y, por supuesto, los grandes impulsores del conocimiento de esas marcas son los cada vez más numerosos medios de comunicación y el desarrollo de la publicidad como una disciplina cada vez más sofisticada y eficiente.

¿Y las marcas?

Esta es una historia muy larga que se remonta a la noche de los tiempos, cuando solo unos pocos podían acceder a determinados productos u objetos.

Desde hace generaciones los grandes fabricantes de armas, de joyas, de muebles para el hogar, porcelana, loza, herramientas, guarnicionería, etcétera, han venido identificando su trabajo con su marca.

Literalmente con la identificación del maestro fabricante.

La marca nace como garantía de calidad no como fórmula para lograr un consumo masivo.

Marcas eran también los nombres de las ganaderías ya sean estas de bravo o de otro tipo. Marcas eran los identificadores de los territorios y, así, aunque de forma genérica, los escritores del siglo de oro, hablan del excelente vino de Madrid (sin mencionar, que yo sepa, bodega concreta).

Marcas son los escudos heráldicos, símbolos de “limpieza”  de sangre y, por supuesto, los nombres de las órdenes religiosas, mantenedores de la cultura en la oscura edad media.

Y marcas, inconfundibles e irrenunciables, son los nombres con apellidos que, poco a poco, el pueblo común fuimos recogiendo para distinguirnos de otros y para hacer valer nuestros derechos de herencia, de propiedad…

Sin marca, somos nadie.

Por eso los nombres de los grandes cocineros son grandes marcas y las protegen y prestigian con esos ingredientes distintivos y sólidos que se cuentan en Esto tiene buena pinta.

En nuestras manos está emularlos profesionalmente, o no.”

Opiniones que inspiran es una sección de Ideas que inspiran que sirve como tribuna de opinión a los autores de nuestra editorial. Esta semana tenemos el privilegio de contar con Ignacio Ochoa, autor de Esto tiene buena pinta, que publicará muy pronto Planeta Marca, su segundo libro con Pearson. Os informaremos en Facebook.

Ignacio Ochoa Santamaría es publicitario y consultor de marca y marketing

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